ORDIZIA 1 – ZARAUTZ 0 : Victoria por la mínima pero suficiente para seguir en lo alto de la tabla.
Lo avisé la semana pasada cuando anunciaba que nos tocaba jugar con el Zarautz y que todo se presumía “fácil” viendo los resultados de los dos equipos. Nada más lejos de esto, aquí no hay rivales pequeños, débiles o fáciles. Cualquiera te puede dar un disgusto y más, si el culpable de que se dé ese disgusto es, vamos a llamarlo el “juego inacabado” de los nuestros. Y lo llamo así porque no han jugado mal, no. Salen al campo con ganas y enchufados, luchan los balones, intentan jugar con el pie pero usando la cabeza. Pero hay algo que no termina de salir bien y ellos se dan cuenta y cuando se dan cuenta, se descolocan, se olvidan de presionar, de mirar el balón y aumentan las imprecisiones. Desde la banda Javi se desgañita intentando corregir los desajustes y parece que sobre el campo todo se acelera. Así fue el primer tiempo, no supimos “comernos” al rival. Nos faltaba el último pase, el último golpeo, la definición. Y llegamos a pasar hasta apuros. Pero cuando todos deseábamos que acabase el primer tiempo, que hiciese efecto para el segundo, una buena charla del entrenador en el vestuario… A falta de dos minutos de todo esto, apareció el que rompió la puerta. La puerta que teníamos cerrada al merecido premio por el trabajo que se estaba haciendo atrás, cerrada a la fortuna en el último pase, en el último tiro. El se lo guisó y él se lo comió. Xabi Aranburu controla con el pecho un balón rival en el centro del campo y lo cede a un compañero a la vez que se lanza hacia arriba como sabiendo que esta vez sí. El balón comienza a subir rápidamente pasando de unos a otros hasta que plantados en el área, llega el momento del disparo frente al portero rival y… Nada. Pero ahí estaba el, había subido con rabia y ganas, como un iluminado. Había iniciado la jugada, había colaborado en ella y tenía que ser él quien la finalizase. El balón rechazado le llega y esa rabia y fuerza de todo el equipo acumulada en él, empuja el balón al fondo de la portería, 1-0. Jubilo, saltos, aplausos y al descanso. En el segundo tiempo fuimos mejores y tuvimos oportunidades pero… nos sobró. Ya habíamos roto la puerta. El próximo partido en Tolosa, veremos cuantas puertas tenemos que romper.
BETI GAZTE 4 – ORDIZIA 2 : Fuimos por delante sin creernos que podíamos ganar el partido.
Leer másORDIZIA 7 – BILLABONA 0 : Victoria que sirve para mantener la distancia con nuestros rivales.
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